Aunque la agricultura no debe ser el único objeto de desarrollo, sino uno más para afianzar la economÃa rural, por eso, son necesarios nuevos enfoques en las polÃticas de desarrollo en los territorios rurales y “empezar a trabajar con otra visión”. Eso es precisamente, lo que llevan haciendo desde 2004 España, Francia y Portugal en un proyecto conjunto llamado Territoria que se debatió ayer en Madrid, en la Conferencia Final del Proyecto Territoria, bajo el tÃtulo, “Una nueva orientación para la polÃtica de desarrollo en los territorios rurales”, con presencia de importantes autoridades nacionales y europeas en materia de desarrollo rural.
Territoria está compuesto por expertos de Valencia y Madrid por España, el Massif Central de Francia y la comarca de Bieiras por Portugal, y su objetivo es formular una serie de propuestas conjuntas para la planificación territorial y el diseño de polÃticas integradas, globales y sostenibles para el periodo 2007-2013.
El trabajo comenzó en 2004 y su finalización está prevista para junio de 2007 con el objetivo de mejorar la competitividad del entorno rural, como escenario donde emprender nuevos proyectos profesionales y empresariales. En definitiva, se trata de contribuir a la dinamización económica, social y cultural de estos territorios, aprovechando sus potencialidades y recursos y favoreciendo las sinergias con las áreas urbanas.
Y es que el mundo rural ofrece oportunidades que no existen en la ciudad y con nuevas vÃas de comunicación “las dotaremos de gran competitividad”, explicó ayer Juan de Mata Urbano, director gerente del Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA). El agua, el medioambiente, los paisajes y el turismo rural son sus principales activos, sin embargo, en las zonas rurales falta todavÃa una cohesión social y económica importante. Por eso, se tiene que empezar a trabajar con “otra visión”.
El objetivo de las polÃticas de desarrollo rural ha sido siempre la redistribución económica, la igualación de la renta agraria y la competitividad agraria, sin embargo, en la actualidad es necesario hablar de “competitividad de las zonas rurales, valoración de los activos locales adicionales, explotación de recursos no utilizados y atractividad”, apuntó de Mata Urbano.
El sector principal en el medio rural ha sido siempre la agricultura, pero ahora, debe ser “uno más” de los sectores que se han de contemplar, turismo, agroalimentación, etc. Y sus principales herramientas eran las subvenciones. “De lo que se trata es de invertir en competitividad e innovación tecnológica, facilitar dinero para producir y que se generen puestos de trabajo”, afirmó el director del IMIDRA.
Antes la agricultura, era el motor de la economÃa rural, sin embargo, en la actualidad, no se crean puestos de trabajo al mismo ritmo ni tiene el valor añadido que tenÃa antes. Por eso es necesario convencer al sector de que no abandone la agricultura, sino que la conciba de otras formas para lograr que sea cada vez más competitiva y que la “ciudad” esté dispuesta a pagar por los activos que genera el campo. Ese es, sin duda, uno de los principales retos de las polÃticas de desarrollo rural.
Lo rural no es sinónimo de abandono o declive, afirmó de Mata Urbano, y asà lo demuestran los números. Las tasas de crecimiento del empleo desde 1990 en los paÃses de la OCDE reflejan un claro crecimiento en las zonas rurales, gracias especialmente, al sector servicios y, aunque en menor medida, la industria. En ese crecimiento no ha influido la agricultura porque aporta datos negativos.
via:agroprofesional
Posteado en March 12th, 2007 por kanatran
Escrito en: España
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